Revisión y puesta al día de los libros contables oficiales con arreglo a la Legislación Mercantil vigente.

  • Recopilación y clasificación de los documentos que soportan la contabilidad.
  • Depuración y ajuste contables de posibles errores o de operaciones irregulares.
  • Revisión a fondo de “formalidades legales” exigidas por los administradores concursales.